jueves, 7 de abril de 2011

Morerías y moreros: antecedentes y funcionamiento.

En Guatemala existen unos peculiares establecimientos denominados “morerías”. Se deriva de los bailes españoles medievales de moros y cristianos. Se les conoce con el nombre genérico de “moros”.
Las morerías son fundamentalmente  los establecimientos en donde se alquilan los trajes y las mascaras para los bailes tradicionales que se practican en este país.
En la época colonial, el dominico Fray Tomás Gage señala que existían maestros de baile que se dedicaban a enseñar a las personas que iban a danzar.
Probablemente desde principios del siglo VII y en gran parte del siglo XVIII ya existían maestros de danza y establecimiento en que se prestaban o alquilaban las mascaras y la indumentaria.



Pasada la fuerte represión de los años de gobierno de J. Rufino Barrios (1873-85), en lo sucesivo se mantuvo y fortaleció esta tradición de las morerías, las cuales sufrieron, más recientemente, tanto por parte de la expansión protestante como ciertos grupos de actividad ortodoxa católica.
Aun existen varios establecimientos de bastante importancia, particularmente en San Cristóbal Totonicapán, Chichicaste-nango y Joyabaj (Quiche) etc...
Con referencia a las morerías y en cuanto a su funcionamiento en la época contemporánea, podemos observar que existen como entidades familiares en las que uno de los miembros de mayor edad y experiencia, quedan encargados de tareas especificas que les permite llegar a conocer con bastante exactitud el funcionamiento de las morerías.
Los datos publicados más antiguos acerca de morerías, los tenemos para la cabecera departamental de Totonicapán, por medio de la obra de Don Jesús E. Carranza.
Señala más adelante como morerías distinguidos a los señores Miguel Chuc y Matías Marroquín, y hace ver que el nombre de moreros se aplica a quienes fabrican los trajes de baile que acostumbran usar los indios en las festividades religiosas. 
Ramón A. Salazar, alude en 1896 colateralmente a las morerías y más directamente a las mascaras, pero las consideraba extravagantes y feas.
En lo que respecta a su funcionamiento, dentro delas morerías juegan un papel muy importante las diversas actividades de quienes cosen las telas  y que requieren varias máquinas de coser para preparar los trajes de la complicada indumentaria para las danzas.


Antes  de dejar el tema de las morerías mencionaremos, aunque sea rápidamente, algo sobre la hechura de los trajes en que entran materiales relativamente finos como terciopelo, pana, galones dorados y plateados, flecos igualmente dorados y plateados, así como espejos que hacen verdaderamente espectacular  el aspecto de estos trajes de danza.
Por la función que cumplen, las morerías tienen un papel muy valioso como mantenedoras de aspectos tradicionales de las comunidades indigenas y ladinas.


martes, 5 de abril de 2011

Bailes y máscaras em la época colonial.

Con la conquista española el concepto de utilización de máscaras varían, ya que la tradición europea penetra en América y entronca con la prehispánica.


La máscara europea del momento de la conquista, más que mágico-religioso, era el de un disfraz propiamente dicho. En la vieja tradición de la conquista española se empleaban máscaras para los diversos bailes de Moros y Cristianos.
El Baile o Danza de la Conquista, que no es sino un trasplante del mencionado Baile de Moros y Cristianos de América, trata de explicar objetivamente parte del proceso de cambio en la religión de los indígenas provocando por la conquista y la evangelización.




Los bailes indígenas persistieron en la época colonial, si bien disminuidos por el celo religioso español, o escondidos cautamente bajo vestimenta cristiana.


Esta clase de bailes ofrecen un claro ejemplo de persistencia de ritos paganos en el período colonial, incluso con alusiones a sacrificios humanos. Tenemos asimismo la referencia de la prohibición de una danza similar, llamada del TUM. Igualmente, el Palo Volador se practicaba en diversas regiones, y tanto Landívar en su Rusticatio mexicana como Clavijero en su Historia antigua de México.


























Una de las mejores tradiciones de las artes plásticas guatemaltecas, como lo es la imaginería religiosa, indudablemente dio la experiencia y la sensibilidad necesarias para magníficos logros en la hechura de las máscaras de madera. 
A principios de siglo XVII Fray Tomás Gage describe ciertas danzas indígenas si bien no mencionar claramente máscaras. La danza principal que se practica entre ellos se llama toncontín. los indios que deben bailarlo son lo menos treinta o cuarenta, según el tamaño del pueblo, todos están vestidos de blanco y los ayates están bordados de ceda o plumas o adornos con un buen algodón, además llevan en la cabeza un ramillete pequeño de plumas o bien una especie de casco.
Tienen además en la mano un abanico de plumas y además en el pie tienen en forma de unas pequeñas alas; algunos llevan zapatos otros no. Cuando bailan gritan y hacen gran ruido hablándose unos con los otros, como en una comedia unos hablan de una cosa otros hablan de otra. Todos están disfrazados en bestia, unos tiene pieles pintadas en forma de león, tigre, lobos etc. y teniendo en la cabeza gorros hechos como la cabeza de estos animales.


El historiador guatemalteco Francisco Antonio de Fuentes y Guzmán también describe varias danzas entre ellas el Palo Volador, que dice haber visto en Escuintla, pero su principal referencia es El Volcán, que consistía en una rememoración de la sublevación de los reyes Sinacam y Sequechul contra los españoles.
Este baile con tan complicadas situaciones escenográficas parece haberse realizado desde la época bastante temprana en el siglo XVI y persiste por lo menos hasta mediados del siglo XVIII.
La Danza de la Conquista  parece haber sido preparada por los españoles para que fuera para los naturales como un mecanismo de afirmación del proceso de colonización.


A principios del siglo XVIII, hacías 1704, Fray Pantaleón de Guzmán, OFM en su obra "Compendio de hombres en lengua cakchiquel"  nos habla de varios términos interesantes referentes a las mascaras  y danzas y nos dice que Ahxahol significa el bailador y Qon, la mascara; también Xahbal Xahch vach quiere decir el danzante o regocijador, y Xahbal Xanch, el baile o danza.


Las máscaras de mayólica de las fuentes, tan abundantes en Guatemala y los disfraces de "gigantes y cabezudos", donde toda la personase enmascara debajo de la armazon de los personajes.




jueves, 31 de marzo de 2011

La máscara en Mesoamérica

En Mesoamérica o sea el área de co-tradición cultural que comprende a Guatemala, parte de México y ciertas regiones de Honduras y El Salvador, consta la presencia de la máscara desde el período preclásico.


Las máscaras de barro cocido demuestran la existencia de una larga tradición en la técnica de su elaboración y la utilización artística que les es característica.El tipo Tlatilco tiene un delicado sentido de estilización, aplicado a máscaras con determinados rasgo humanos o animales, especialmente de aves.Un ejemplo interesante encontrado en Cholula, estado de Puebla México, en donde aparece ya el enfrentamiento entre la vida y la muerte, a la manera que algún autor ha llamado ´´dualismo antagónico´´.Esto demostraría la antigüedad y persistencia de esa característica de la expresión artística prehispánica.


Las máscaras precolombinas de Mesoámerica son predominantemente mágico religiosas, y consiguientemente poseen símbolos que caen dentro de esos campos. También existen bellas máscaras mortuorias de una elegante estilización en la cultura teotihuacana.


En Guatemala, entre los ejemplares más antiguos de representaciones de máscaras se pueden mencionar las siguente máscara:


que se encuentra en el Museo Nacional de Arqueología y Etnología y el Monumento 11 de Kaminaljuyú:
Estos ejemplos corresponden al período preclásico(350a.C- 250d.C). La máscara es tela posiblemente sea un antecedente de la del dios de la lluvia que desarrollaría los Mayas.
Más tarde, en Guatemala y en otras regiones de Mesoamérica, en el periodo clásico (250 a.C. - 900 d.C.), las máscaras Teotihiuacanas, con su ´´realismo simplista´´y las de Mescala (Guerrero), las zapotecas, las mayas, las del Occidente de México, etc. Son testimonio de la extraordinaria producción artística prehispánica en esta etapa.




                                       Andrea Lai, Lourdes Recinos y Andrea Velásquez

Orígenes & Antecendentes

La antigüedad de las máscara es mu difícil de determinar. Evidentemente las primeras máscaras se hicieron de materiales inestables, por ello no se han encontrado en excavaciones arqueológicas sino únicamente en representaciones gráficas de la pintura prehistórico. La máscara tiene un origen muy remoto.

La importancia de las máscaras es tan grande que se encuentran en todas las regiones de la tierra y todas las culturas han hecho uso de ellas, se utilizaron en Egipto, Babilonia, Estruria, Roma. EN toda América, Oceanía, Asia y Africa.
El objetivo principal de la máscara parece ser el de metamorfosear o convertir en otro persona que la utiliza. Libera la verdadera personalidad y muchas veces busca producir miedo o despertar un sentimiento en alguien. El maquillaje evidentemente es otra modalidad de la máscara. La máscara, al transformar y al aparentar, para mucha culturas se convierte en un objeto sagrado mágico, los pueblos sin vestimenta utilizaban las máscara.
Para las culturas más evolucionadas, la máscara es simplemente el objeto que se pone ante el rostro a través del cual se esconde lo más representativo. 
La morfología de la máscara es muy variable.Va de la máscara maniquí (cubre todo el cuerpo) y la máscara propiamente dicha (cubre el rostro) hasta llegar al antifaz  (cubre los ojos).

Algunas de las funciones principales son: la danza, desfile, curativas teatrales, amuletos y totémicas a más del uso esencial de esconder, aterrorizar y disfrazar. Muchas veces el uso de ellas va acompañado de ayunos, abstinencia sexual, percusión rítmica y uso se tóxico, y todos estos contribuyen a producir esa metamorfosis.

Los materiales son: corteza de árboles, madera, mosaico, piedra, cuero, textiles, metal, cerámica, hueso, caparazones de ciertos animales, entre otros. Muchas llevan añadidos adornos como: pelo, pieles, vidrio o mosaico. 

                                       
                                             Andrea Lai, Lourdes Recinos y Andrea Velásquez.